Una divertida motivación para comenzar a moverse
Cuando el rodillo comienza a alejarse, aparece una nueva razón para intentar alcanzarlo. El bebé puede empujarlo, hacerlo rodar y seguirlo mientras descubre los personajes que aparecen a través de sus ventanas. Sus colores, sonidos y movimiento mantienen activa su curiosidad y convierten cada momento de juego en una oportunidad para explorar el espacio y disfrutar de sus nuevos logros.
