Comodidad para compartir desde el primer día
Integrar al bebé en los momentos familiares es más sencillo cuando su asiento puede adaptarse a cada etapa. Esta silla de comer permite mantener al recién nacido cerca gracias a su reclinación profunda y, posteriormente, acompañarlo durante sus primeras comidas, juegos y actividades. Sus diferentes configuraciones prolongan su utilidad durante varios años, mientras que las patas de madera de haya aportan un acabado elegante que se integra naturalmente en los espacios del hogar.
