Un pequeño arcoíris de sonidos para explorar una y otra vez
Cada giro transforma el sonajero en un nuevo espectáculo para el bebé. Las cuentas comienzan a caer por el tubo como pequeñas gotas de lluvia, creando sonidos mientras sus colores se mueven frente a sus ojos. Puede sostenerlo, agitarlo, darle la vuelta y explorar sus cintas y telas, convirtiéndolo en un compañero entretenido para esos momentos en los que tocar, escuchar y observar son parte esencial del juego.
